Historia Fundacional: Un llamado en medio del conflicto.

"No fue un plan, fue una providencia. No fue una división, fue una respuesta."

EL LIBRO EN LA MALETA: CUANDO DIOS INTERRUMPE LA GUERRA

Colombia, principios de los años 90. Mientras el país se desangraba en un conflicto que parecía no tener fin, un joven policía llamado Héctor Manuel Martínez Villamizar fue asignado al municipio de San Antonio, Tolima. Al desempacar su maleta, encontró lo inesperado: un libro grueso de casi mil páginas que no recordaba haber empacado. El Conflicto de los Siglos.

En aquellos días donde los manuales de guerra eran lectura común, aquel título le pareció otro más. Lo hojeó, vio que hablaba de religión, y lo dejó a un lado. "No era el momento", pensó.

Pero Dios tenía un momento designado.

La ruptura de los diálogos de paz intensificó la confrontación. En una incursión donde la muerte rondaba como sombra permanente, Héctor resultó herido. Fue en la policlínica de Bogotá, en esos días lentos de convalecencia, que aquel "libro gordo y extraño" se convirtió en su ventana a otro mundo.

Lo comenzó a leer para distraer el dolor físico, pero sus páginas le provocaron una conmoción espiritual más profunda que cualquier herida. Pasó noches en vela, absorto. Cuando el médico le preguntó si había dormido, su respuesta reveló el terremoto interior: "Según este libro, sí. Y según yo, no."

LA BÚSQUEDA DEL POLICÍA HERIDO: CUANDO LA CONVALECENCIA SE CONVIERTE EN CONVERSIÓN

El mensaje de aquel libro había hecho más que distraerle; le había transformado. Cuando nuevas reformas institucionales en la policía parecían apuntar a cambios superficiales mientras las verdades eternas del Conflicto resonaban en su alma, Héctor tomó una decisión que muchos llamarían locura: solicitó su retiro.

No fue un acto de deserción, sino de obediencia. No fue abandono del deber, sino respuesta a un deber mayor.

Instalado en su nueva vida civil, dedicó un cuarto de su casa exclusivamente a buscar al Dios de aquel libro. No sabía orar. No conocía fórmulas religiosas. Simplemente se sentaba en la alfombra, en el silencio, y esperaba. Era una búsqueda a tientas, pero sincera.

El encuentro decisivo llegó en Bucaramanga. Mientras llevaba su hoja de vida a una entrevista de trabajo, su mirada se clavó en un letrero: "Iglesia Adventista del Séptimo Día". Esa misma noche, asistió a una conferencia sobre Apocalipsis. El pastor comenzó: "Esta noche veremos El Conflicto de los Siglos en el libro de Apocalipsis..."

Héctor sintió que el mundo se detenía. La pieza del rompecabezas había encajado.

LOS AÑOS DE FORMACIÓN: CUANDO LA SEMILLA GERMINA EN TIERRA ADVENTISTA

Héctor se bautizó en la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Durante años, sirvió como anciano, se formó en sus doctrinas, y creció en el conocimiento de la verdad. Aprendió a amar cada doctrina distintiva: el sábado, el santuario celestial, el mensaje de los tres ángeles, la esperanza de la segunda venida.

Pero mientras servía, algo más crecía en su corazón: la percepción de una desconexión. Veía la riqueza doctrinal, pero también veía:

1. Creyentes que anhelaban discipulado real pero encontraban solo membresía nominal

2. Hombres y mujeres con dones espirituales limitados por estructuras jerárquicas

3. Familias que buscaban preparación práctica para el tiempo del fin pero recibían solo enseñanza teórica

4. Jóvenes con fervor misionero frustrados por la burocracia

Y al mismo tiempo, fuera de las paredes de la iglesia, veía multitudes que nunca escucharían el mensaje si esperaban que la iglesia estructurada llegara a ellos.

EL LLAMADO ITINERANTE: CUANDO LA FIDELIDAD ENCUENTRA SU FORMA PROPIA

En 1998, después de mucho discernimiento y oración, Héctor inició lo que sería un ministerio paralelo: itinerante, personal, enfocado en los no alcanzados.

Por 27 años, sin rencor, sin crítica pública, sin espíritu de competencia, caminó pueblos, montañas y ciudades. Su método era simple:

· Iba donde la iglesia organizada no llegaba

· Enseñaba las mismas doctrinas adventistas pero en lenguaje accesible

· Formaba discípulos, no solo conversos

· Creaba comunidades, no solo congregaciones

El resultado fue revelador: 95% de quienes respondieron nunca habían sido adventistas. No estaba "quitando" ovejas de ningún redil. Estaba encontrando ovejas que nadie buscaba.

EL MOMENTO DE LA ORGANIZACIÓN: CUANDO EL FRUTO MADURA

Después de 27 años de ministerio fiel, los frutos eran evidentes. Comunidades estables, discípulos maduros, una obra que necesitaba mayordomía responsable.

El 8 de enero de 2026, con Resolución N° 0033 del Ministerio del Interior de Colombia, se oficializó legalmente lo que el Espíritu Santo había estado edificando: la Iglesia Itinerante Shemá a Jehová del Sábado Bíblico.

No fue el inicio de algo nuevo, sino la organización de algo que había estado vivo por décadas. No fue una fundación desde cero, sino el reconocimiento de una obra que Dios ya había validado con frutos.

NUESTRO PRESENTE: UNA PROPUESTA DIFERENCIADA

Hoy, basados en esta historia y en 27 años de aprendizaje, ofrecemos:

Para el adventista desencantado pero doctrinalmente fiel:

· Toda la doctrina adventista, sin compromisos

· Ninguna de las estructuras que frustran tu ministerio

· Participación real en decisiones y dirección

· Discipulado personal, no membresía nominal

Para el buscador sincero:

· Las doctrinas bíblicas en lenguaje accesible

· Comunidad auténtica, no religiosidad superficial

· Preparación práctica para los tiempos actuales

Para todos:

· Un modelo de iglesia del primer siglo para el siglo XXI

· Itinerante por vocación, estable por compromiso

· Fiel a la Palabra, flexible en los métodos

"Esta historia comenzó con un libro en una maleta, en medio de una guerra. Hoy continúa como una propuesta: todo el contenido doctrinal adventista, con la forma de iglesia del primer siglo. Para los que aman la verdad pero anhelan una experiencia diferente. Para los que quieren hacer discípulos, no solo miembros. Para los que creen que la mejor manera de prepararse para el fin es vivir como si Jesús viniera hoy."

Fundador: Héctor Manuel Martínez Villamizar

Origen: 1998 - Ministerio Itinerante | 2026 - Organización Formal

Lema: "Doctrina adventista completa, forma de iglesia primitiva"